El descenso de Estudiantes de Río Cuarto a la Primera Nacional dejó consecuencias que exceden lo estrictamente deportivo.
Después de confirmarse la pérdida de la categoría, el presidente de la institución, Luis Amor, publicó una extensa carta en la que realizó un balance de la experiencia en Primera División, agradeció a quienes sostuvieron el proyecto y cuestionó con dureza a distintos sectores que, según expresó, no acompañaron al club durante esta etapa.
El dirigente también anticipó que comenzará un período de reestructuración para adecuar nuevamente la institución y fortalecer las bases de cara al futuro.
Amor comenzó su reflexión destacando lo que significó para Estudiantes competir en la máxima categoría.
“Fin de una experiencia tremenda para el Club. Fue el gusto de ser parte de lo mejor del fútbol argentino”, expresó.
El presidente reconoció, al mismo tiempo, que llegar a Primera División implicó exigencias deportivas, económicas e institucionales difíciles de sostener.
Dentro de su mensaje, puso en valor el trabajo realizado durante los últimos años y destacó especialmente a los dirigentes encabezados por Alicio Dagatti y a futbolistas como Gonzalo Maffini y Alejandro “Colo” Cabrera.
Según señaló, fueron parte de un proceso prolongado que permitió que Estudiantes alcanzara nuevamente la máxima categoría.
Pero también dejó una definición que sintetizó las dificultades atravesadas durante la experiencia: “Fue el dolor de sentir que con lo que tenemos y somos, no alcanza”.
Uno de los pasajes más fuertes de la carta estuvo dirigido a quienes, según Amor, se beneficiaron indirectamente con la presencia de Estudiantes en Primera División pero no colaboraron con el proyecto.
“Fue la miseria que mostraron muchos otros empresarios, incluso algunos beneficiados con que el Club generara este movimiento”, manifestó.
El dirigente también cuestionó a quienes expresaban interés por el equipo o criticaban los resultados sin participar de la vida institucional.
“Fue la bronca constante de escuchar los lamentos por el resultado una y otra vez, de los que jamás aportaron nada”, señaló.
En contrapartida, Amor agradeció a los patrocinadores que acompañaron económicamente, a la Municipalidad de Río Cuarto y al Gobierno provincial por los aportes realizados dentro de sus posibilidades.
También destacó especialmente a los hinchas que se asociaron y acompañaron al equipo durante su paso por la máxima categoría.
Pese al golpe que significó el descenso, el presidente buscó relativizar el resultado deportivo dentro de una mirada más amplia.
“Es la pérdida de una categoría, la más grande, la más linda, la más soñada. No es ninguna tragedia. Esto es deporte y la competencia te hace ganar y perder”, sostuvo.
Amor reconoció la tristeza por no haber conseguido sostenerse en Primera División, pero también reivindicó la posibilidad que tuvo Estudiantes de competir frente a los principales clubes del fútbol argentino.
Además, anticipó que llegarán críticas hacia la conducción, aunque dejó en claro que mantiene su intención de continuar trabajando por la institución.
El descenso también abrirá un período de reorganización.
Amor explicó que Estudiantes deberá revisar algunas de las decisiones adoptadas para poder competir en Primera División y volver a enfocarse en proyectos de largo plazo.
“Vendrá un tiempo de hacer los ajustes necesarios, readecuar las cosas que se debieron forzar para estar en la máxima categoría y enfocarnos en los objetivos estructurales que sean las bases genuinas de un futuro más sólido”, manifestó.
La conducción deberá ahora adaptar el funcionamiento del club a una nueva realidad económica y deportiva, sin perder de vista el objetivo de volver a competir en los niveles más altos.
En el cierre de la carta, el presidente abrió las puertas a quienes quieran participar activamente de la nueva etapa.
“Todo el que quiera estar para sumar, será bienvenido”, expresó.
El mensaje terminó con una mirada hacia adelante: “Si lo logramos, si las fuerzas alcanzan, nos esperan buenos momentos”.
Después de una temporada histórica en Primera División, Estudiantes deberá afrontar ahora un nuevo desafío. La tarea no será únicamente reconstruir un equipo competitivo para la Primera Nacional, sino también reorganizar recursos, fortalecer su estructura y ampliar los apoyos necesarios para intentar volver a la máxima categoría.