La ciudad de Río Cuarto vivió una jornada marcada por el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), en rechazo a las políticas económicas del Gobierno nacional. La medida de fuerza tuvo una importante adhesión en diversos sectores.
Desde las primeras horas del día, el transporte urbano e interurbano, funcionó como servicio de los sábados. También se registró una significativa merma en la actividad bancaria, educativa y administrativa.
La Plaza Roca fue el punto de encuentro de múltiples sectores en protesta por la situación económica y la crisis en la educación pública.
El gremio docente y la multisectorial de los gremios riocuartenses realizaron un “tortafritazo” por el salario y el trabajo digno en la plaza central de la ciudad.
El comercio local tuvo una adhesión dispar. Muchos negocios decidieron abrir sus puertas y trabajar con normalidad.
Los bancos adhirieron, pero el Banco Nación abrió sus puertas, pero no hubo atención.
En paralelo, desde el Ejecutivo nacional minimizaron el impacto del paro y ratificaron el rumbo económico. Sin embargo, en Río Cuarto, como en otras ciudades del país, la jornada dejó una clara muestra del descontento creciente entre los trabajadores.