En una cadena nacional transmitida este jueves por la noche, el presidente Javier Milei anunció el levantamiento del cepo cambiario en Argentina. La medida pone fin a más de una década de restricciones al acceso de divisas, marcando un cambio profundo en la política económica del país. “Nos deshicimos del cepo cambiario, que era una aberración que nunca debería haber existido”, sostuvo el Presidente desde la Casa Rosada, en un mensaje grabado que duró poco más de 15 minutos.
El anuncio no solo implica la eliminación de las restricciones para la compra de dólares por parte de personas físicas, sino que inaugura un nuevo régimen cambiario basado en una flotación administrada del peso. “A partir de ahora, el tipo de cambio dejará de estar manipulado arbitrariamente por el Banco Central. Ingresamos en una nueva etapa donde el peso encontrará su verdadero valor en el mercado, y no en la discrecionalidad de un burócrata”, dijo Milei.
En ese marco, se anticipó que el dólar oficial podrá fluctuar dentro de un rango entre los 1.000 y los 1.400 pesos, con un ritmo de actualización mensual del 1%. En paralelo, el acceso a divisas queda liberado para los ciudadanos, mientras que las empresas mantendrán algunas restricciones transitorias, como la imposibilidad de girar utilidades al exterior hasta 2025.
La medida llega el acuerdo de un nuevo paquete económico acordado con el FMI, que incluye un desembolso inmediato de 12.000 millones de dólares, seguido de otro de 2.000 millones en junio, y apoyos adicionales del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo. En total, el país recibirá unos 28.100 millones de dólares.
“La situación que heredamos era insostenible. Un Banco Central sin reservas, un déficit fiscal descomunal, una economía estancada. Pero tomamos decisiones difíciles. Hoy, después de meses de trabajo, podemos decir que evitamos la hiperinflación, ordenamos las cuentas y estamos sentando las bases para crecer”, afirmó el Presidente, que estuvo acompañado por todo su gabinete. Según informaron fuentes oficiales, los nuevos fondos estarán destinados a fortalecer las arcas del Banco Central y a brindar previsibilidad al mercado cambiario.
En ese marco, varios economistas coincidieron en que el levantamiento del cepo representa un paso importante hacia la normalización de la economía. Sin embargo, la mayoría también advierten que el camino por delante no está exento de riesgos. Al respecto, fiel a su estilo directo, el presidente Milei reconoció que aún quedan desafíos por delante, pero reiteró que su gobierno no dará marcha atrás en su plan de reformas. “Sabemos que hay sectores que la están pasando mal. Pero la única salida es el sacrificio y el orden”, afirmó.
Asimismo, los especialistas coinciden en que el levantamiento del cepo representa una medida de alto impacto, pero no necesariamente de alivio inmediato. En el corto plazo, la unificación cambiaria y la eliminación de controles pueden acelerar el traslado a precios en productos básicos, servicios y tarifas, afectando especialmente a los sectores de ingresos fijos. A eso se suma la incertidumbre sobre cómo reaccionarán los salarios frente al nuevo escenario, lo que genera preocupación por una posible pérdida del poder adquisitivo mientras se estabiliza el sistema.