El Gobierno Nacional anunció la creación del nuevo Departamento Federal de Investigaciones (DFI), una nueva estructura operativa destinada a fortalecer y especializar la lucha contra el crimen organizado en todo el país. A partir de esta iniciativa, la Policía Federal trabajará en la raíz del delito, eliminándolo de fondo y capturando a quienes dan las órdenes, no sólo a quienes las ejecutan.
La iniciativa, que se enmarca dentro del proceso de reconversión de la Policía Federal, se orientará principalmente a la investigación criminal de delitos complejos como narcotráfico, terrorismo, trata de personas, corrupción, delitos financieros y crimen organizado transnacional.
El flamante jefe del DFI, Pascual Mario Bellizzi, destacó que este nuevo organismo se enfocará en la “desarticulación y prevención de organizaciones criminales de carácter complejo”. “Esto implica una modernización del esquema investigativo, adecuándose a los estándares del FBI y otras prestigiosas fuerzas policiales del mundo”, agregó.
Asimismo, el funcionario aseguró que esta iniciativa permitirá “atacar a aquellas organizaciones nacionales o trasnacionales por delitos violentos”, ya sea tráfico de armas, secuestros, narcotráfico y delitos contra menores de edad, y subrayó que “se trata de brindar seguridad y mayor libertad a la sociedad, desarticulando estas estructuras desde sus eslabones más bajos hasta los superiores”.
El nuevo Departamento Federal de Investigaciones será el eje operativo central desde donde se coordinarán agencias especializadas, tareas de inteligencia criminal, análisis forense, pericias, seguimiento de prófugos y la articulación con los organismos judiciales. Además, tendrá presencia en cada rincón del país “para cuidar la vida, los bienes y la libertad de todos los ciudadanos”.