El road show de Franco Colapinto en la Ciudad de Buenos Aires marcó un hito para el automovilismo argentino. Con más de 600 mil personas presentes en las calles de Palermo, el evento se convirtió en el de mayor convocatoria en la historia de este tipo de exhibiciones.
El piloto de Alpine fue el gran protagonista de una jornada que tuvo como atractivo principal la presencia de autos de Fórmula 1. Colapinto giró con el Lotus E20 y también con la histórica “Flecha de Plata”, el Mercedes Benz W196 Roadster con el que Juan Manuel Fangio fue campeón del mundo.
Tras la finalización del espectáculo, desde el Gobierno porteño difundieron cifras que confirmaron el impacto del evento, superando el récord que hasta ahora tenía Inglaterra. En 2004, Londres había reunido a cerca de 500 mil personas en un road show con figuras como Jenson Button, Nigel Mansell, David Coulthard y Juan Pablo Montoya.
El cierre del evento tuvo momentos destacados. Colapinto realizó trompos frente al público hasta detener el monoplaza, que presentó un principio de incendio rápidamente controlado por el equipo técnico. Luego, el piloto descendió y desplegó una bandera argentina, generando la reacción del público presente.
Además del espectáculo en pista, el joven de Pilar protagonizó un gesto que reforzó su vínculo con los fanáticos. En un momento de la jornada, cruzó las vallas de seguridad y recorrió parte del circuito a pie, saludando y estrechando la mano con el público que acompañó masivamente la exhibición.
La actividad significó el regreso de un auto de Fórmula 1 a las calles del país en un evento abierto, y dejó como saldo una convocatoria récord y una fuerte conexión entre el piloto argentino y la gente.