Alicio Dagatti confirmó que no se presentará a las elecciones del próximo 29 de mayo y cerrará así un ciclo de once años al frente de Estudiantes de Río Cuarto.
El anuncio fue realizado en conferencia de prensa, donde el actual presidente informó que ni él ni integrantes de su familia formarán parte del proceso electoral. La definición despejó una de las principales incógnitas tras la convocatoria a elecciones realizada días atrás por la institución.
Durante su exposición, Dagatti realizó un repaso de su gestión iniciada el 30 de marzo de 2015, cuando asumió con el club en el Torneo Federal B. Desde entonces, Estudiantes logró ascender y consolidarse hasta competir en la máxima categoría del fútbol argentino.
“Hoy creo que será mi última conferencia de prensa ya que no voy a estar el 29 de mayo en el recambio de autoridades. El club es de los socios”, expresó el dirigente, quien además convocó a la participación activa de la masa societaria.
En relación a su decisión, explicó que responde a un desgaste propio del tiempo en el cargo y a la necesidad de priorizar su vida personal. “Priorizo el agotamiento después de tantos años y también a mi familia”, sostuvo. Al mismo tiempo, aclaró que no se trata de una salida vinculada a los resultados deportivos.
Dagatti también planteó que el cambio puede generar una renovación dentro de la institución. “Es darle la posibilidad a que llegue energía nueva. Va a ser bueno para el club”, señaló.
Respecto al proceso electoral, anticipó que brindará su apoyo a una lista oficialista, aunque sin integrar la misma. En ese marco, el dirigente Luis Amor fue propuesto como candidato. El propio Amor confirmó que aceptó la propuesta y destacó su vínculo con la institución, donde ya ocupó cargos como protesorero y tesorero.
“Es un honor tener la propuesta para ser candidato a sucederlo”, expresó Amor, quien además remarcó que lo motiva su historia con el club y la posibilidad de continuar un proceso de trabajo.
Desde la conducción saliente indicaron que la institución se encuentra con su situación administrativa ordenada, con compromisos económicos acotados y sin decisiones pendientes en cuanto al plantel o el cuerpo técnico, cuestiones que quedarán en manos de la próxima dirigencia.
De esta manera, Estudiantes se encamina a una nueva etapa institucional, con elecciones convocadas y la expectativa de definir el rumbo del club en los próximos años.