La fiesta del Juego de las Estrellas tuvo como gran figura a Walter Herrmann, acompañado por otras glorias como Alejandro Montecchia y Gabriel Fernández, los tres campeones olímpicos en Atenas 2004.
La 36ª edición del Juego de las Estrellas de la Liga Nacional de Básquetbol (LNB), celebrada este martes en el microestadio Antonio Rotili del club Lanús, estuvo cargada de emociones y recuerdos. En ese marco, la figura de Walter Herrmann volvió a destacarse con carisma y talento, protagonizando los momentos más aplaudidos de la noche.
A sus 46 años —cumplidos el 26 de junio—, Herrmann sigue luciendo como aquel imponente “vikingo” que deslumbró en las canchas del mundo, incluida la NBA. Durante el evento, mostró destellos de su calidad intacta y fue elegido como el Jugador Más Valioso (MVP) del encuentro.
En lo deportivo, el equipo Negro, dirigido por Julio Lamas, superó al equipo Blanco, comandado por Sergio “Oveja” Hernández, por 54 a 42. Herrmann también se impuso en el Torneo de Triples “de las estrellas”, escoltado por Paolo Quinteros y Agustina García, todos integrantes del equipo Negro. Por su parte, Martín Cuello —alero de Boca Juniors y bicampeón de la Liga Nacional— ganó el certamen de triples para jugadores en actividad.
Además de Herrmann, Alejandro Montecchia y Gabriel Fernández fueron los otros campeones olímpicos presentes en una jornada que reunió a figuras de la Liga Nacional, la Liga Argentina, la Liga Federal y del básquet femenino.
Los equipos estuvieron conformados de la siguiente manera:
Equipo Negro: Franco Balbi, Lucas Andújar, Florencia Martínez, Paolo Quinteros, Agustín Brocal, Felipe Pais, Martín Cuello, Agustina García, Agustín Barreiro, Walter Herrmann y Sebastián Chaine.
Equipo Blanco: Diego Figueredo, Alejandro Montecchia, Víctor Fernández, Dalma Piri, Emiliano Lezcano, Selem Safar, Mauro Cosolito, Leonardo Lema, Julia Fernández, Iván Basualdo y Gabriel Fernández.
En el cierre, Herrmann recibió una ovación de pie al despedirse desde el centro de la cancha. “Siempre que me convocan siento una alegría enorme, porque esto es especial. Me hace acordar al primer Juego de las Estrellas y por eso mantengo la misma ilusión de entonces. Es un privilegio compartir cancha con los mejores y que sigan teniéndome en cuenta es una maravilla”, expresó emocionado.