El deporte de Río Cuarto sumó un nuevo campeón mundial. Pascual Ramírez alcanzó el título con la Selección Argentina de bochas en la modalidad Punto Raffa Volo, formando pareja con el santafesino Renzo Farías. La consagración llegó en Garibaldi, Brasil, donde el conjunto nacional derrotó a Uruguay por 10 a 3 en la final.
En una entrevista con el periodista deportivo Heladio, de Página Par, Ramírez repasó los momentos determinantes del campeonato, las emociones que atravesó durante la competencia y el camino recorrido desde sus primeros años en las bochas.
“Creo que todo deportista en cualquier deporte lo que más anhela es jugar un mundial para su selección”, expresó el riocuartense, quien tuvo su primera participación mundialista y consiguió el título en su debut.
Argentina comenzó su participación con tres victorias en la fase de grupos: 7-2 ante Croacia, 11-2 frente a Suiza y 6-4 contra Chile. La derrota por 11-5 ante Eslovaquia dejó al equipo en el segundo lugar de su zona y lo enfrentó con Brasil en los cuartos de final.
Ese encuentro terminó siendo uno de los momentos decisivos de la competencia.
El seleccionado argentino comenzó perdiendo 5 a 0 frente al anfitrión, uno de los candidatos al título. Sin embargo, consiguió revertir el resultado y terminó imponiéndose por 12 a 8.
“Ahí cambió nuestra cabeza, nos empezamos a soltar”, recordó Ramírez sobre aquella remontada.
En semifinales, Argentina superó a Estados Unidos por 12 a 0 y avanzó a la definición frente a Uruguay.
Ramírez explicó que la estrategia para la final estuvo centrada en el arrime, una de las acciones fundamentales de la disciplina. Su precisión permitió que Farías completara el trabajo y que Argentina consiguiera una victoria por 10 a 3.
El equipo contó con la conducción técnica del moldense José Gaspari, quien también formó parte de la consagración.
Más allá del resultado deportivo, el título mundial tuvo un significado particular para Ramírez.
Su vínculo con las bochas comenzó a los siete años. Después de una etapa dedicada al fútbol, regresó a la disciplina a los quince y desde entonces construyó una trayectoria que incluye campeonatos provinciales, nacionales y un título panamericano conseguido en Uruguay en 2017.
Al recordar qué personas estuvieron presentes en sus pensamientos durante la consagración, mencionó especialmente a su madre, fallecida hace algunos meses, y a su abuela.
También dedicó palabras a Dante Berardo, una persona fundamental en su formación deportiva.
“Gracias a él yo crecí mucho en este deporte”, señaló, al recordar los viajes a campeonatos y el tiempo que Berardo dedicó para acompañarlo en sus primeros pasos.
El campeón mundial también agradeció a su esposa, sus hijos y su familia por el acompañamiento durante una carrera marcada por el esfuerzo personal.
Durante la entrevista, Ramírez planteó una de las dificultades que atraviesan quienes practican bochas en Argentina: la falta de recursos económicos para competir.
Explicó que muchos deportistas deben afrontar personalmente los gastos de viajes y campeonatos, debido a las dificultades para conseguir patrocinadores y apoyo institucional.
En ese sentido, agradeció al Club Maipú por el acompañamiento recibido.
El contraste con las delegaciones europeas fue uno de los aspectos que más le llamó la atención durante el Mundial.
Según relató, países como Italia, Suiza y San Marino cuentan con estructuras profesionales que incluyen entrenadores, preparadores físicos, médicos y psicólogos.
“Ellos sí son profesionales, viven de esto”, explicó Ramírez, al describir las condiciones en las que compiten algunas de las principales potencias internacionales.
El riocuartense expresó su deseo de que la conquista argentina contribuya a generar mayor respaldo para las bochas y otras disciplinas amateurs.
Tras la consagración internacional, Ramírez ya tiene otro objetivo deportivo y organizativo.
Como presidente de la Asociación Riocuartense de Bochas, trabaja en la preparación del Campeonato Provincial de Tríos, que tendrá a Río Cuarto como sede y contará con la participación de 24 asociaciones.
El torneo representa una nueva oportunidad para que el seleccionado local busque el título y la Copa Challenger, uno de los objetivos que mencionó durante la entrevista.
Ramírez explicó que Río Cuarto se encuentra entre las asociaciones con posibilidades de conquistar ese trofeo, aunque Villa María mantiene una pequeña ventaja.
“Ojalá podamos hacer las cosas bien y darle el título a Río Cuarto y esa copa”, manifestó.
El campeón mundial regresó a su ciudad acompañado por el reconocimiento de familiares, amigos y referentes de la disciplina. Su conquista representa el punto más alto de una trayectoria que continúa vinculada tanto a la competencia como al desarrollo de las bochas en la región.