El desarrollo regional, el acceso a servicios y la atención de las necesidades sociales centraron una jornada organizada por la Pastoral Social de la Diócesis de la Villa de la Concepción del Río Cuarto. La actividad, realizada en la Casa del Laico, reunió a representantes de gobiernos locales, empresas, gremios, organizaciones sociales, la comunidad educativa y jóvenes.
Bajo el nombre “Diálogo y Desarrollo Regional con Justicia Social”, el encuentro propuso abordar la cultura del trabajo y la integración social mediante el intercambio entre instituciones y sectores de la región.
El intendente de Río Cuarto, Guillermo de Rivas, planteó que la escucha y la construcción de consensos son necesarias para orientar las decisiones públicas. También sostuvo que la gestión debe priorizar a las personas y que el Estado tiene la responsabilidad de atender las necesidades básicas de quienes no pueden sostenerse por sus propios medios.
El obispo diocesano, Adolfo Uriona, señaló que “el desarrollo no se reduce al mero crecimiento económico”. Desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia, cuestionó que se lo evalúe únicamente mediante indicadores financieros y destacó la necesidad de considerar el desarrollo integral de las personas.
Las intervenciones de los intendentes de Berrotarán y Sampacho se concentraron en las responsabilidades municipales. Federico Soto se refirió al cuidado de las personas, la salud y la primera infancia. Franco Suárez vinculó la integración con la provisión de servicios públicos y la ejecución de obras que mejoren las condiciones de vida.
Participaron, además, legisladores provinciales y nacionales, funcionarios y referentes eclesiásticos y de los sectores productivos. Por la Pastoral Social estuvieron su coordinador, el padre Gustavo Humarán, y los referentes Miguel Ángel Besso y Daniel Giménez.
Al finalizar, Humarán entregó a De Rivas una distinción institucional por su acompañamiento y participación en la jornada.