Un grupo de seis delincuentes protagonizó un robo en un comercio de telefonía celular de Río Cuarto, donde logró sustraer 86 teléfonos y 5.000 dólares en efectivo en menos de un minuto. El hecho ocurrió durante la madrugada de este viernes en el local iPhone Samp, ubicado en San Juan 347, y quedó registrado por las cámaras de seguridad.
De acuerdo con la información aportada por Alan Rodríguez, propietario del establecimiento, el episodio se produjo alrededor de las 2.20, cuando el sistema de alarma detectó que habían forzado la puerta de ingreso. Para cuando se activó el procedimiento de seguridad, los delincuentes ya habían concretado el robo.
Las imágenes de las cámaras permitieron establecer que los seis individuos, que actuaron con sus rostros cubiertos, permanecieron aproximadamente 50 segundos dentro del negocio. Durante ese breve período se dirigieron hacia los sectores donde se encontraban almacenados los teléfonos, tanto nuevos como usados, y el dinero en efectivo.
La rapidez del procedimiento y el conocimiento que demostraron sobre la distribución del comercio llevaron al propietario a considerar que se trató de un hecho previamente organizado. Rodríguez sospecha que los responsables contaban con información sobre el funcionamiento del establecimiento y la ubicación de los elementos de mayor valor.
Tras concretar el robo, los delincuentes escaparon inicialmente en una Renault Kangoo. Sin embargo, a unas diez cuadras del comercio abandonaron ese vehículo y continuaron la fuga en una Toyota Hilux SW4.
Según la información policial que recibió el damnificado, esta última camioneta tendría pedido de captura y procedería de Buenos Aires, aunque esa circunstancia deberá ser confirmada por los investigadores.
El propietario también señaló que la Policía llegó al establecimiento aproximadamente cuatro minutos después de ocurrido el hecho, cuando los responsables ya habían escapado.
Pérdidas de hasta 80 mil dólares
El perjuicio económico representa uno de los aspectos centrales del caso. Rodríguez calculó que el valor de los teléfonos sustraídos, sumado al dinero en efectivo, alcanza una cifra estimada de entre 70 mil y 80 mil dólares.
La situación se agrava porque el establecimiento, pese a contar con un sistema de alarma, no dispone de una cobertura de seguro que permita recuperar el valor de la mercadería robada.
El comerciante explicó que anteriormente había atravesado situaciones relacionadas con estafas y robos durante operaciones de envío de productos, pero nunca había sufrido un episodio de semejante magnitud.
Una de las posibilidades que evalúa el propietario para intentar recuperar parte de los equipos es su eventual localización cuando sean encendidos o activados, aunque por el momento no se informó sobre resultados concretos de ese procedimiento.
Por las características del robo, Rodríguez considera que los autores podrían integrar una organización dedicada a este tipo de delitos. La utilización de dos vehículos, la coordinación entre los participantes y el escaso tiempo que necesitaron para llevarse la mercadería son elementos que alimentan esa sospecha.
Las imágenes de seguridad y la información sobre los vehículos utilizados constituyen datos relevantes para avanzar en la identificación de los responsables y determinar si existió algún tipo de colaboración previa.